Varios años atrás. Unos 17 tenia si la memoria no me falla.
Caminé algunas cuadras vistiendo un tapado negro hasta llegar a destino.
Toqué timbre. Como me estaba esperando, no preguntó quién era. Subí.
Para cuando llegue al 3er piso es tapado negro ya había quedado en el olvido.
La puerta del departamento se abrió y empecé a jugar mi papel.
Guardapolvo blanco que dejaba ver el portaligas de igual color que llevaba puesto.
Saqué de mi pequeña cartera blanca con cruz roja, un cinturón que en este caso me iba a servir como soga.
Una vez sentados en el sillón, até sus manos detrás de su cuerpo. Ya podía notar su erección a través del pantalón, el cual lógicamente duro muy poco, en ese instante se lo saqué.
Pasé un par de veces mi lengua sobre su pija y me alejé.
Uno por uno desabroché los botones del guardapolvos. Ropa interior roja.
Ya había sufrido bastante y lo desaté. Y esta vez, a la que le duro poco algo fue a mi.
Accesorio extra: aceite johnsons.
La sensación de dos cuerpos totalmente desnudos embadurnados, resbalosos, suaves, es más que exitante.
Esa noche puedo decir que me cogieron rico, muy rico.
S (el seudónimo que tendrá este muchacho) tenia varios años más que yo, y me los hizo notar con su tibia lengua, recorriéndome, degustándome. No quería que parase jamás.
Pero con muchisimo placer sentí la necesidad de retribuir tanto disfrute. No habré tenido su edad ni su experiencia, pero sin duda la paso genial.
De tanto recordar, mmm...I think I need a G dosis.
viernes, 10 de julio de 2009
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